iPhone XS y XS Max

Los nuevos iPhone de Apple, recién presentados, regresan a los dos tamaños disponibles con los iPhone XS y XS Max. Sin novedades destacables a nivel de diseño, las mejoras llegan del lado del procesador y cámara, y en que los dos modelos de gama más alta ya no tienen más diferencias que las físicas por su distinta diagonal de pantalla.

Nuevo procesador A12 Bionic y DualSIM

La principal novedad interna del iPhone XS está en su interior. Apple sale a procesador nuevo por año y en este 2018 le ha tocado al A12 Bionic, el primer chip de la compañía que se fabrica bajo los 7 nm.

Es un chip que combina CPU de seis núcleos (dos núcleos de rendimiento para tareas de cálculo y cuatro núcleos de eficiencia, con un nuevo controlador que se encarga de repartir las tareas de manera dinámica) y 4 núcleos para la GPU (con Metal 2), de la que también se encarga Apple.

Apple Iphone Xs colores

Apple no ha presumido tanto en este nuevo chip del aumento de potencia respecto a generaciones anteriores sino que se ha centrado en la mayor eficiencia que ofrecerá a sus nuevos teléfonos. También cobra protagonismo el Neural Engine renovado, encargado de utilizar el aprendizaje automático en tiempo real para mejorar fotos, juegos y la realidad virtual a la que Apple le presta cada vez más atención.

Otras tecnologías que aprovechan la mejora del A12 son la propia FaceID, que se debería adaptar mejor a los cambios físicos que experimentemos, así como para AR con la cámara delantera y trasera o más Memoji personalizados.

También es novedad en el iPhone XS la memoria interna de 512 GB, que se suma a las dos disponibles hasta ahora: la de entrada de 64 GB y la de 256 GB. Apple no ha querido solucionar la capacidad de entrada para su modelo más completo, donde los 64 GB sin capacidad de ampliación suena cada vez más ridículo.

Misma doble cámara pero con mayor sensor (y control de profundidad)

Junto con el procesador, la cámara del iPhone XS es lo más evolucionado del nuevo teléfono de Apple. En este caso no hay apenas cambios internos y las mejoras en las fotos llegarían de dos lados: un sensor de más tamaño, igualándose por fin a la competencia, y el procesamiento de imagen empujado por el chip A12 Bionic.

El chip de Apple es el encargado de que el efecto retrato pueda aplicar un bokeh más afinado y sobre todo, la variación de profundidad para ajustar la profundidad de campo una vez que ya has tomado la foto. El procesador también se encarga de que la toma de fotos sea más rápida, un HDR mejorado y la posibilidad de aplicar modo retrato a los selfies con la cámara TrueDepth.

Ejemplo de imagen tomada por el iPhone XS (Apple)
Ejemplo de imagen tomada por el iPhone XS (Apple)

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